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Susana
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« : Jueves 05 de Junio de 2008, 00:02 » |
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Minuto digital
La multirracialidad, el aumento de las familias monoparentales, los matrimonios homosexuales… las escuelas adaptan a la nueva realidad desde las fiestas a los deberes.
Un colegio. 200 alumnos. 27 nacionalidades. ¿Cuál de todas las ceras es la de color carne aquí? Pues muchas. La realidad ya es multirracial, policultural y la sociedad integrada del futuro se está cocinando en las aulas. Todo cambia: los profesores andan con pies de plomo para que ningún niño pueda sentirse ofendido con, por ejemplo, las celebraciones navideñas. Se adaptan las fiestas, la decoración, el lenguaje. Buenas intenciones que chocan con la vida a pie de aula: en Madrid o Barcelona, la mayoría de los padres de aquí no quiere que sus hijos vayan a centros con muchos extranjeros.
En Madrid superan el 20 por ciento
La Comunidad de Madrid tiene 120.000 alumnos inmigrantes en los ciclos de educación infantil, primaria y secundaria de un total de 611.154 alumnos. En los últimos años la cifra de alumnos inmigrantes se ha multiplicado por diez.
“Los padres inmigrantes apenas participan: trabajan mucho y tienen poco tiempo”
El 90% de los alumnos de este colegio de Malasaña es de origen extranjero. “El único problema es para los que no saben el idioma, pero tenemos muchos recursos y aprenden pronto. Es una pena que los niños españoles no vengan: los pocos que lo hacen es porque sus padres creen en la integración. Hay que trabajar mucho y hacer esfuerzos extra, pero el centro funciona muy bien. Sólo pediría que las familias se implicasen más”, dice la directora, Mamén Prieto, Directora del colegio Pi í Margall, en Madrid.
Educación les da a los profes clases de diversidad cultural
Cada comunidad autónoma elabora sus propios planes de integración escolar. El Ministerio de Educación ha puesto a funcionar el Centro de Recursos para la Atención a la Diversidad Cultural en Educación, donde los profesores de todo el Estado se asesoran y surten de materiales para hacer de las clases un laboratorio de integración.
Aulas con un solo alumno de aquí
Los niños españoles huyen de las escuelas con muchos extranjeros. Álex Castillo es el presidente de las Apas de Barcelona y sus hijos estudian en el Collaço i Gil, con el 85% del alumnado extranjero: “Se está preparando una fractura social seria, permitiéndose que quienes no quieren compartir aula con inmigrantes se vayan a otros centros. Lo de que baja el nivel de la escuela es una leyenda”, dice.
Los profesores: “El día del padre dejó de celebrarse porque era muy problemático”
Eva R.D., docente de Primaria en Gijón, ha dado clases durante años en varios colegios de Madrid: “La comunidad cuenta con un buen presupuesto para educación, está adaptada a la realidad multicultural que hay ahora mismo en los colegios, donde se tiene muy en cuenta todas las nacionalidades. Por ejemplo, celebrando semanas culturales de Marruecos (van madres marroquíes al colegio y realizan talleres de tatuajes con henna), de Latinoamérica…”
Los padres: “La falta de integración está en el trabajo, no en las escuelas”
Fidel y David son bolivianos, sus hijos estudian en un colegio coruñés. “al principio fue difícil para ellos, había compañeros que les decían ‘vete para tu país’.. Fuimos trabajando y a partir de 2005, cuando organizamos un gran festival intercultural por el Día de la Paz, las cosas empezaron a cambiar. Los niños sólo tienen el problema de que les cuesta aprender el gallego, y, como no hay profesores de religión evangélica, durante esa hora de clase van a la biblioteca”.
El día de la madre era políticamente incorrecto…
Algunos colegios de las grandes ciudades se saltan el Día del Padre y de la Madre: el motivo, declarado son los altos índices de alumnos con familias monoparentales. Las alternativas: el Día de la Familia o de las Personas que nos cuidan. Se celebra a finales de mayo haciendo manualidades para regalar.
Cada uno se lleva la fiesta y la ropa de su tierra
Y, claro, la Navidad también ha cambiado: en muchos centros han dejado de organizar el Belén viviente y en su lugar celebran un gala en la que los niños reproducen diversas fiestas del mundo.
Y los villancicos, mejor sin Dios…
Los profesores escogen con cuidado qué villancicos enseñan a los alumnos: cuantas menos alusiones religiosas tenga, mejor.
El color carne es el marrón, el amarillo el naranja…
En pocos coles siguen llamando color carne al naranja claro de las ceras. Las carnes, hoy, varían mucho más de tono que hace 20 años. Las ilustraciones de los libros de texto reproducen la multirracialidad y ejercicios como las redacciones abren su temática a la realidad de la inmigración.
Las aulas se decoran como la torre de Babel
Ya no se hacen orlas con fotos de cuando los alumnos eran bebés: hay muchos adoptados. En su lugar, las clases se decoran con fotos y mapas de todas las nacionalidades sentadas en los pupitres. Y se organizan semanas culturales y gastronomicas de otros países.
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