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Autor Tema: Desaparecen dos hermanos en un parque de córdoba de 6 y 2 años  (Leído 22467 veces)
gaia
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« Respuesta #75 : Miércoles 03 de Julio de 2013, 08:57 »

XI sesión del juicio oral

José Bretón no padece patología psiquiátrica ni trastorno de personalidad

Los expertos declaran ante el juicio que no es tan inteligente
Sí hay rasgos 'obsesivos' en su personalidad
Consideran que es incapaz de perdonar



Toñi Caravaca | Córdoba-elmundo.es
Actualizado martes 02/07/2013 12:40 horas

José Bretón no tiene ninguna patología psiquiátrica: ni tiene retraso mental ni sufre trastorno de la personalidad. Así de rotundo se ha mostrado el jefe del Instituto de Medicina Legal de Córdoba, José Sáez Rodríguez, en la undécima sesión del juicio que se sigue contra él por el presunto asesinato de sus hijos.
No obstante, este médico forense ha matizado que el acusado sí tiene "bastantes" rasgos acusados de personalidad, destacando el aspecto obsesivo. Sáez Rodríguez ha hablado de los problemas que Bretón tiene con los lavados compulsivos de las manos, es una persona ordenada, rígida, metódica.
El médico forense ha sostenido que su capacidad de conocimiento y de voluntad está, por tanto, "totalmente conservada". No existe o "no tiene ninguna causa que le impida conocer la maldad del hecho que está realizando ni existe ninguna causa que le impida actuar conforme a ese conocimiento".
El padre de Ruth y José tiene "excesiva sensibilidad a los contratiempos, algunos rasgos narcisistas, es coloso y dependiente". Todos estos rasgos no llegan a configurar un trastorno de la personalidad, pero "conforman su particular forma de ser". Sáez Rodríguez ha explicado que Bretón "no puede tolerar que lo dejen y hace todas las estrategias para que esto no se produzca", además de ser "incapaz de perdonar".
Preguntado este perito por la fiscal María Ángeles Rojas, si Bretón tiene una baja tolerancia a la frustración, éste ha explicado que no soporta "adecuadamente" los acontecimientos adversos. De hecho, cuando la entrevista que mantuvo con él en la prisión para elaborar sus informes va por cauces neutros, éste actúa correctamente, pero cuando se le cuestiona cualquier circunstancia, "reacciona de forma distinta negando lo que ha dicho anteriormente".


Cambio de actitud
José Bretón cambió su actitud a partir de la segunda entrevista. Entonces llegó a cuestionar la "imparcialidad" de los psiquiatras que lo analizaban. "Nos dijo que lo habíamos condenado previamente. La cordialidad que mantuvo al principio ya no la tuvo. En la primera visita, estaba más correcto. Después, más hostil".
Por otro lado, el jefe de la Unidad de Agudos del Hospital Reina Sofía de Córdoba, José María Jaquotot, ha destacado que, aunque Bretón tiene rasgos de "manipulador" no es éste el más importante de su personalidad. A su juicio, el rasgo más importante en él es su carácter obsesivo. "Es un hombre reservado, acaparador, excesivamente rígido". No obstante, este perito ha resaltado que parece que estos rasgos han ido disminuyendo con el paso del tiempo, "el lavado de manos, fobias que tenía de no poder tocar barandillas o no poder sentarse en bancos de la calle; pero la rigidez, la exigencia, el detallismo, el ser un acaparador, la rectitud, no lo han hecho".
Jaquotot ha explicado que José Bretón "pone normas a los niños y a su mujer de las cuales no se pueden salir ni un ápice. No es un trastorno de personalidad porque su conducta la restringe al ámbito familiar, que es donde ejerce realmente como es". Este psiquiatra ha destacado que José Bretón "tampoco es tan inteligente" como se ha dicho. "Suspende dos cursos en el bachiller. También tiene la oportunidad de estudiar una carrera y la desaprovecha", ha dicho. El acusado "en la valoración que se ha hecho de los test, aquellas escalas que están ligadas a la inteligencia con la que trabajamos en la vida, baja de puntuación".
Un hombre 'desesperado'
El jefe de psiquiatría del Reina Sofía de Córdoba ha matizado que Bretón es un hombre "acaparador". "Todo lo que se hace en su casa, tiene que contar con su visto bueno, sobre todo, lo relacionado con los niños". Todo eso "se le viene abajo cuando su mujer le comunica que quiere romper la relación matrimonial". Entonces José Bretón es un hombre "desesperado". "Vive de lo que gana su mujer; está en Huelva, lejos de su familia. En este contexto, su mujer le dice que lo abandona. Es un hombre que está a la desesperada".
Por su parte, la psicóloga que lo examinó en prisión, María José Vico, ha explicado que José Bretón ha demostrado "una gran capacidad de control sobre sus emociones". Cuando ella le preguntaba en sus entrevistas que cómo era imposible que no se hubiera hundido, éste le respondió que "no iba a ganar nada con cambiar de actitud, que iba a estar ahí dentro –en prisión-, por lo que cuanto mejor estuviera, mejor". El doctor Sáez Rodríguez ha matizado que Bretón controla en exceso sus emociones sólo si entiende que "va a obtener algún beneficio con ello".
El efecto de los tranquilizantes en los niños
Josefa Borrego, una pediatra infantil de Huelva que ha participado en un informe para conocer los efectos que sobre niños tiene la consumición de tranquilizantes, ha explicado durante el juicio que éstos podrían morir "en media hora o inmediatamente" por una parada cardiorrespiratoria por depresión del sistema nervioso si se conjugan varios medicamentos de este tipo. Si el estómago de los críos está vacío, la acción de los medicamentos actúa de forma mucho más rápida.
No obstante, otro de los peritos, Jorge Moreno, ha sostenido que es difícil que solo el Orfidal –que se receta en tratamientos de ansiedad- produzca la muerte por intoxicación. Preguntado éste por las dosis necesarias para que tomar Orfidal fuese letal en dos niños de las características de Ruth y José, Moreno ha explicado que los efectos son variados, desde leves a graves, pero "nunca mortal". Hasta marzo de 2012, solo constan tres casos de intoxicación en niños de entre 4 y 9 años.
"Es imposible conocer la dosis letal. Por sí solo es difícil que cause la muerte, pero conjuntamente con otros fármacos depresores, se potencia la acción al consumirlos. Tomando también Motivan podría haber una potenciación de esos efectos", ha explicado éste. Jorge Moreno ha manifestado ante el tribunal que la población de uso del Orfidal es la adulta, no la infantil. De ahí que no existan estudios sobre cómo afecta la sobredosis de estos medicamentos en niños.
Cabe destacar que la Policía halló el 12 de octubre de 2011 en el domicilio de los padres de José Bretón una receta de su psiquiatra de estos dos fármacos. El acusado la guardaba en una estantería de su armario que estaba desordenada junto a otros papeles. En sus declaraciones sobre este aspecto, el acusado incurrió en contradicciones. En un principio dijo que no sabía dónde estaban los medicamentos ni recordaba en qué farmacia los había comprado. Luego dijo que estaban en su casa del Portil, en Huelva. Sin embargo, durante su testifical en el juicio declaró que las había tirado porque no creyó que fuese necesario tomarlas.
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« Respuesta #75 : Miércoles 03 de Julio de 2013, 08:57 »

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« Respuesta #76 : Viernes 05 de Julio de 2013, 09:08 »

Los peritos no certifican que el móvil de Bretón estuviera apagado

Llamó a su esposa a las 13,48 horas del día de la desaparición
No se registró actividad alguna hasta las 17,49 horas
Tres antenas de wi-fi los sitúan en el parque a las 18,02
Técnicos encontraron restos de acelerante en la hoguera




Toñi Caravaca | Córdoba-elmundo.es
Actualizado jueves 04/07/2013 17:19 horas

¿Estuvo José Bretón la mañana del día 8 de octubre en Las Quemadillas? ¿Estuvo ilocalizado con alguna intención durante las cuatro horas que permaneció en la finca junto a sus hijos aquel día? Los peritos que han declarado este jueves en el juicio contra el padre de Ruth y José no han podido concretar la ubicación geográfica de éste en función del posicionamiento de su teléfono móvil el día de los hechos durante los momentos claves.
Bretón realizó una llamada a su esposa, Ruth Ortiz, a las 10.57 horas el día de los hechos, que resultó infructuosa. Era la segunda vez que intentaba esa mañana hablar con ella. En esta ocasión fue la antena del Hospital Militar la que recogió la señal de su teléfono móvil, cuando, según los expertos, tenía que haber saltado la del Góngora si realmente se encontraba en casa de su hermana Catalina, tal y como el acusado mantiene.
De ser así, esto demostraría que Bretón abandonó durante un tiempo el domicilio de su hermana. ¿A dónde fue en este tiempo? La fiscal y la acusación particular entienden que éste acudió a Las Quemadillas la mañana de los hechos para asegurarse de que no habría nada que horas más tarde le impidiera ejecutar su plan. En la calle de la parcela lo ha situado un testigo en torno a la 11.15 horas y una cámara de un centro de inserción cercano captó la imagen de la llegada de un Kia Picanto que podría ser el de su hermana a las 11.07 horas. Es lo único que puede llevar a pensar, con certeza, que el acusado acudió a la finca esa mañana del 8 de octubre.
Dos funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, expertos en telecomunicaciones, han explicado que realizaron un experimento desde un punto estático junto a la casa de Catalina Bretón para comprobar qué repetidor de antena saltaba al hacer llamadas desde un terminal móvil. Hicieron hasta 110 y, en todos los casos, la señal fue recogida por la antena del Góngora. Estos peritos han descartado así que el móvil de Bretón estuviese en casa de su hermana Catalina cuando llamó a Ruth a las 11.57 horas el 8 de octubre. Sin embargo, sí han admitido que puede saltar una antena y otra en función de si el individuo se mueve unos metros hacia un lado u otro.
Salta otra antena por saturación
Luis Enrique Hellín Moro, perito contratado por la acusación particular para recuperar datos del Iphone de Bretón, ha admitido que cabe la posibilidad de que sea la antena del Hospital Militar la que recoja la señal de un móvil que se encuentra en casa de Catalina si éste se encuentra situado en la puerta [es más complicado dentro de la casa]. Además, ha matizado que es común, en algunas ocasiones, que salte una antena más potente diferente a la que corresponde por la zona, cuando ésta está saturada por otras señales.
No obstante, Hellín Moro, condenado por asesinar en 1980 a una joven estudiante en Madrid, ha confirmado que, efectivamente, en la segunda llamada que Bretón realizó a su mujer saltó el repetidor del Hospital Militar. Este perito, por otro lado, ha explicado que el teléfono del acusado careció de cobertura wi-fi durante las cuatro horas claves del caso, cuando se encontraba ya en Las Quemadillas junto a sus hijos, entre las 13.48 -cuando realiza la tercera y última llamada infructuosa a Ruth Ortiz desde un lugar próximo a la finca- y las 17.49 horas.
Sin embargo, Hellín Moro ha explicado que esto no conlleva que el teléfono estuviera apagado, sólo que no recibió datos durante este tiempo. De hecho, Rafael Bretón le envió algún mensaje de whatsapp pasadas las cinco de la tarde y no le llegó. Por tanto, sólo si se hubieran realizado llamadas al móvil durante estas cuatro horas se hubiera podido saber si lo desconectó o no. El móvil del padre de Ruth y José vuelve a tener señal a las 17.49 horas gracias a una Location Update en la antena de la Avenida de la Igualdad.
A las 18.02 horas se detecta la llegada de José Bretón a las inmediaciones del parque Cruz Conde por tres señales wi-fi. Tres minutos más tarde, el acusado ha conseguido aparcar su vehículo, como se desprende de un mensaje por whatsapp que envió a su hermano, en el que le dice que "esto está abarrotado de gente. He tenido que aparcar lejos". Al servicio de Emergencias 112 llamó a las 18.40 horas para denunciar la desaparición de sus hijos.
En la hoguera se usó acelerante
También han declarado este jueves en la vista oral contra el padre de Ruth y José los peritos encargados de determinar si se utilizó algún tipo de acelerante para prender y mantener la hoguera que se hizo el día de los hechos en Las Quemadillas y también de analizar el botón y los restos de ropa que se hallaron en ella. La conclusión es que en la candela se usó acelerante.
Lo había en ciertos restos, aunque no en los huesos. Su estado deteriorado, consecuencia de la combustión, impidió extraer un resultado positivo. A esta conclusión han llegado los expertos químicos a los que el juez instructor encargó realizar informes para aclarar si éste pudo usar combustible para mantener la hoguera a unas temperaturas elevadas que permitieran calcinar los cuerpos de sus hijos.
Los químicos del Instituto Nacional de Toxicología han explicado al tribunal que se les reenvió muestras de ropas quemadas así como frascos con hojas, tierras y un bidón, además de restos de hormigón. En todas las muestras analizadas, excepto en la de cemento, "se encuentran sustancias que pudieron actuar como acelerantes, incluida la tierra". Según han explicado, el acelerante encontrado "pudiera ser gasóleo".
Por su parte, los peritos de la Policía Científica encargados de analizar la ropa y el botón que se encontró en la candela no han podido ser concluyentes. La prenda de ropa examinada se correspondía con la zona de la axila de una camiseta que "pudiera ser compatible con la talla de un niño". En cuanto al botón, trataron de buscarlo, pero no encontraron ninguna coincidencia.
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« Respuesta #77 : Domingo 07 de Julio de 2013, 09:32 »

Bretón a una amiga, tras perder a sus hijos: 'Hazme un hueco en tu vida'

"Tarde más o tarde menos, te los tengo que traer", dijo Bretón
Tras hablar con su mujer, flirteó con una antigua amiga


Toñi Caravaca | Córdoba-elmundo.es
Actualizado viernes 05/07/2013 11:57 horas

En la penúltima jornada del juicio contra José Bretón por el asesinato de los niños Ruth y José se han reproducido las conversaciones telefónicas realizadas por éste con diferentes personas relacionadas con el caso. Llama especialmente la atención el tono de voz utilizado por el padre de Ruth y José dependiendo de su interlocutor, que modifica fácilmente en poco tiempo.
Un día antes de ser detenido tras la desaparición de los niños, el 16 de octubre, a las 18,17 horas, Bretón llamó a su entonces mujer, Ruth Ortiz. En dicha conversación, en la que prácticamente solo habla él, le dice que ella "siempre" ha sido "más fuerte que yo» y le hace un matiz: "Yo te perdí a los niños y yo te los tengo que devolver. Y eso me da fuerza".
Esta conversación duró escasos segundos. Lo curioso es que el tono de voz apenado del acusado se tornó totalmente distinto cuando sólo un minuto más tarde, a las 18,18 horas, llama a una antigua amiga, Conchi, con quien flirteó durante unos 10 minutos. Durante el transcurso de la llamada telefónica, éste le recuerda a la mujer un episodio ocurrido 14 años atrás en la que ella le rechazó un beso porque tenía un flemón en la boca. La mujer sonríe y él se alegra de haberle sacado una sonrisa "por lo menos".
Bretón le dice a esta antigua amiga que tiene "grabadas" todas las conservaciones que tuvieron. El acusado se interesó por saber cómo se lo había pasado Conchi el fin de semana anterior en Sevilla. José Bretón le pide quedar. "¿Te puede acompañar un día a tu casa después del trabajo?", le pregunta. Y la mujer le dice que sí. Bretón flirtea con ella. "Seguro que estás más guapa. Eso es seguro. Con la piel tan fina y suave que tú tienes, te ha tenido que tratar bien el tiempo" y le pregunta por si ha cambiado su color de pelo y si continúa fumando o no.
'Y tú, ¿estás casado?'
También se interesa por si está casada. En este momento Conchi quiere saber de su vida. "¿Y tú estás casado?", le pregunta. "Eso es ya una historia más larga. Te la tengo que contar en directo. Las pocas vivencias que hemos tenido, para mí han sido consistentes", responde Bretón. La conversación telefónica concluye con una petición del acusado a su antigua amiga: "A ver si me haces un poco de hueco en tu vida" y quedan en verse.
Otro día [no se ha precisado la fecha], José Bretón vuelve a llamar a Ruth Ortiz. Ésta le pregunta: "¿Los vas a traer?" A lo que él responde: "Te los tengo que traer, tarde más o tarde menos".
La primera de las conversaciones telefónicas que se han reproducido ante el tribunal ha sido la que José Bretón realizó al Servicio de Emergencias 112 para denunciar la desaparición de sus hijos a las 18,40 horas el 8 de octubre de 2011. En un tono nervioso, el acusado le explica a su interlocutor que se le han perdido los niños. Le da los nombres y un único apellido, "Bretón".
También la descripción de la ropa que llevaban puesta, pero a petición del teleoperador. En esta conversación, el acusado dijo que hacía una "media hora que no los veía", por lo que, según su testimonio, tuvo que haberlos perdido a las 18.10 horas.
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« Respuesta #78 : Martes 09 de Julio de 2013, 08:27 »

Bretón: 'Me parece increíble que hoy no sepamos dónde están mis hijos'



El padre de los niños Ruth y José se declara 'totalmente inocente'
El abogado: Para hablar de asesinato hay que saber cómo murieron
'Y eso ni lo sabemos ni lo vamos a saber nunca', concluye
'Es tan ilógico pensar que murieron quemados como por golpe de calor'
'Si Ruth le hubiera cogido el teléfono, se hubieran arreglado cosas'



Toñi Caravaca | Córdoba-elmundo.es
Actualizado lunes 08/07/2013 16:37 horas

José Bretón, el padre de Ruth y José, ha tomado la palabra al finalizar la sesión de este lunes del juicio en el que las partes han expuesto ante el tribunal sus alegatos finales. Ha sido breve y conciso y ha concluido diciendo que hace 16 meses que la madre, Ruth Ortiz, se preguntó en la plaza de las Monjas de Huelva que dónde estaban sus hijos y hoy, cuando se cumplen 21 meses sin saber nada de ellos, "me parece increíble que no sepamos dónde están mis hijos".
El acusado ha agradecido a "toda la gente" el "enorme trabajo" realizado en la investigación por la desaparición de sus hijos. Durante su intervención, en la que se ha mostrado algo nervioso, se ha declarado "totalmente inocente de lo que me quieren inculpar".
Por otro lado, ha reconocido que "no soy inteligente", como han dicho los psiquiatras que lo examinaron en la prisión provincial para determinar su estado mental. Además, Bretón ha agradecido a la abogada de la acusación particular que haya facilitado su defensa.
"Ella ha dicho que mi declaración fue mi propia tumba pero hay matices. Ella y la fiscal saben que mis declaraciones han sido siempre las mismas y que mis contradicciones han sido tres".
Alegato del abogado
Por su parte, el abogado de José Bretón, José María Sánchez de Puerta, ha expuesto en su alegato final ante el tribunal popular intentado dar respuesta a cada uno de los 22 puntos clave que el magistrado presidente Pedro Vela expuso en su auto de hechos justiciables para tenerlos en cuenta a la hora de enjuiciar al padre de los niños, acusado de asesinarlos quemándolos en la hoguera de Las Quemadillas.
Las acusaciones han tipificado los delitos como asesinato, no homicidio, porque entienden que los pequeños murieron sin poder evitar que su padre los matara. Él tenía una condición de superioridad respecto a ellos. Por eso, estiman que hay alevosía. Sin embargo, el abogado defensor ha matizado que para tipificar el delito como de asesinato es necesario demostrar cómo mató a sus hijos, "si es verdad que lo hizo".
Según ha manifestado, tiene el mismo valor probatorio decir que éstos fueron adormecidos previamente por la ingesta de tranquilizantes que pensar que murieron como consecuencia de un "golpe de calor" sufrido mientras dormían la siesta en el coche bajo un chamizo en la parcela familiar. "Para saber que ha habido alevosía, tenemos que conocer la causa de la muerte y ésta no la sabemos ni la podemos saber", ha afirmado.
Sánchez de Puerta ha cuestionado la forma en la que se quiere hacer creer que murieron los niños porque "un niño, por muy dormido que esté, se le pone encima de una candela de estas características y llegan los gritos a Sevilla".
Por otro lado, el letrado ha insistido en cuestionar la cadena de custodia de los restos óseos hallados en la hoguera afirmando que los huesos que analizó el antropólogo Francisco Etxeberría no fueron los mismos que analizó el 10 y el 11 de octubre de 2011 Josefina Lamas primero en la finca y después en dependencias policiales de Córdoba.
Sólo así se explicaría, a su juicio, el dictamen de una profesional con su trayectoria. "No puede ser que se equivocara en el análisis de todas las piezas", ha dicho. "La cadena de custodia se ha roto", ha dicho, basándose en la desaparición de la muestra número 8, utilizada para encontrar acelerante en la hoguera en los laboratorios.
La venganza, una 'suposición'
Por otro lado, Sánchez de Puerta ha afirmado que es una "apreciación subjetiva, una suposición" decir que José Bretón ideó dar muerte a sus hijos como venganza hacia su mujer decidiendo que el lugar más adecuado para ello sería la finca de sus padres, así como que la fecha adecuada sería el 8 de octubre de 2011. "Es una apreciación subjetiva indemostrable".
El letrado ha lamentado que se haya "satanizado" a su cliente "desde el principio" y ha pedido al tribunal popular que no tengan en cuenta el perfil que del acusado han realizado los testigos durante la vista oral.
La defensa de Bretón ha explicado que éste se encontraba "abatido" por el anuncio de su mujer de que se quería separar. Por eso decide acudir a un psiquiatra, que es quien le recomienda que siga un tratamiento. El letrado ha insistido en que si Ruth tenía miedo por lo que le pudiera hacer a sus hijos, no era lógico que se los dejara para que se los llevara a Córdoba.
José María Sánchez de Puerta ha dicho, en este sentido, que si Ruth Ortiz "le hubiera cogido el teléfono [Bretón la llamó hasta tres veces el día de los hechos] se hubieran arreglado muchas cosas".
Su conclusión es que José Bretón "no es un asesino". En el parque había otra persona en un coche, al que pasan los niños, ha mantenido. Y ahí se pierden "tanto para el padre como para la madre".
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« Respuesta #78 : Martes 09 de Julio de 2013, 08:27 »

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« Respuesta #79 : Sábado 13 de Julio de 2013, 08:28 »

Los 19 puntos que sustentan el veredicto de culpabilidad

Efe | Córdoba
Actualizado viernes 12/07/2013 18:27 horas

Culpable. Así han declarado los nueve miembros del jurado a José Bretón. Culpable por unanimidad de asesinar a sus dos hijos, Ruth y José, de 6 y 2 años, por venganza hacia su exmujer Ruth Ortiz cuando le comunicó su intención de separase.
Culpable de ejecutar su macabro plan en la finca de Las Quemadillas un día que quiso quedarse a sus hijos, a pesar de que Ruth Ortiz le propuso cambiar las fechas para que pudiese ir a la boda de un amigo.
Culpable de comprar unas pastillas tranquilizantes que su médico le había recetado y con las que pudiera adormecer e incluso matar a sus hijos con toda facilidad.
Culpable de hacer acopio de abundante leña y más de 270 litros de combustible con los que poder prender la hoguera en la que finalmente quemó los cuerpos de su hijos.
Culpable de hacer un experimento con sus sobrinos dos días antes de suceso para comprobar cómo reaccionaban dos niños pequeños si los dejaba solos en un parque.
Culpable de hacer creer a su familia que el 8 de octubre comería con unos amigos y que por la tarde irían todos juntos con los niños a la Ciudad de los Niños.
Culpable de no dejar que los abuelos paternos de los niños se despidieran de ellos ese día y de suministrar a los pequeños un número indeterminado de pastillas tranquilizantes para facilitar su adormecimiento o su muerte.
Culpable de seguir con su propósito criminal cuando Ruth Ortiz no le cogió el teléfono cuando Bretón y sus hijos ya se encontraban en la finca de Las Quemadillas.
Culpable de preparar una pira funeraria, colocar los cuerpos de sus hijos allí, junto a una mesa metálica, y prender una gran hoguera que avivó rápidamente con cerca de 250 kilogramos de leña y 80 litros de combustible, logrando un efecto similar a un horno crematorio.
Culpable de permanecer junto a la hoguera durante horas viendo como se quemaban los cuerpos de sus hijos y añadir el combustible con frecuencia para asegurarse de la total calcinación de sus pequeños.
Culpable de acabar con la vida de Ruth y José haciendo valer su condición de padre, de su mayor fortaleza física y de la confianza de sus hijos en él.
Culpable de hacer creer a su familia que horas después ya estaba en el parque Cruz Conde Córdoba con los niños esperando a que llegaran para disfrutar de una tarde de juegos.
Culpable de denunciar la desaparición de sus hijos aun sabiendo que no existía tal desaparición ya que había dado muerte a los niños previamente.
Culpable, en definitiva, de provocar intencionadamente la muerte de sus hijos el 8 de octubre de 2011 en Córdoba, asesinándolos, quemando sus cuerpos en una hoguera y simulando, posteriormente, que los había perdido o los habían secuestrado.
Hasta 19 puntos, de los 21 que componían el objeto del veredicto, han considerado probados por unanimidad las siete mujeres y los dos hombres que durante quince jornadas han juzgado a José Bretón.
Un culpable de asesinar a sus hijos que ha seguido la lectura del veredicto impasible, sin pestañear, como si la vista no fuera con él, pero, eso sí, sin esbozar la desafiante sonrisa que ha mostrado en días anteriores pensando que podía quedar absuelto de tan macabro delito.
Una vez disuelto el jurado, ahora el protagonismo para el magistrado presidente del tribunal, Pedro Vela, que tendrá que redactar la sentencia conforme a lo dispuesto en el veredicto.
La fiscal y la acusación particular han exigido en la sala la pena de 40 años por el doble asesinato de los niños, mientras que la defensa de Bretón ya anunciado que agotará todos los recursos posibles.
Hasta entonces seguirá por siempre el dolor de una madre, Ruth Ortiz, que ha mostrado su entereza al estar presente en la sala durante la lectura del veredicto, pero que ha abandonado la Audiencia de Córdoba desolada ante la confirmación de que ha convivido durante años con el asesino de sus hijos.
Tan solo le queda una última petición antes de que el caso quede en un horrible recuerdo. Que le devuelvan los restos de sus niños para que les pueda dar sepultura.
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« Respuesta #80 : Martes 23 de Julio de 2013, 09:16 »

Caso Bretón
La sentencia

José Bretón, condenado a 40 años de cárcel por asesinar a sus hijos

El juez condena al padre de Ruth y José al máximo que permite la Ley
El padre de los niños ya ha cumplido casi 2 años en prisión preventiva
El condenado no accederá al tercer grado hasta la mitad de la pena
El juez le impone una multa de 500.000 euros por el daño moral causado
La defensa ya ha anunciado que recurrirá el fallo ante el TSJA y el TS

Toñi Caravaca | Córdoba-elmundo.es


Actualizado lunes 22/07/2013 13:00 horas

José Bretón ha sido condenado a 40 años de cárcel por asesinar a sangre fría a sus hijos de 6 y 2 años, Ruth y José. Después de que el tribunal popular lo declarará culpable de matar y quemar a sus hijos la tarde del 8 de octubre de 2011 en la finca familiar de Las Quemadillas, el juez Pedro Vela lo ha condenado por dos delitos de asesinato con la agravante de parentesco a 40 años de prisión, de los que ya ha complicado casi dos en prisión preventiva, que se descuentan.
El juez Pedro Vela, por otro lado, ha ordenado que la clasificación del condenado en el tercer grado de tratamiento penitenciario de José Bretón no se podrá efectuar hasta el cumplimiento de la mitad de la pena impuesta.
Asimismo, el togado ha impuesto al padre de Ruth y José la prohibición de acercamiento a su ex mujer, Ruth Ortiz, su madre Obdulia y su hermano Estanislao en un radio de un kilómetro así como la prohibición de comunicar con ellos por cualquier medio durante 21 años por cada delito de asesinato. A la madre de los niños, Bretón tendrá que indemnizar con 500.000 euros por el daño moral sufrido y al Ministerio del Interior con 137.335,65 euros y el Ayuntamiento de Córdoba con 22.567 euros por los gastos generados de la búsqueda infructuosa de los niños.


Por otro lado, Vela ha condenado a José Bretón a nueve meses de multa, a razón de diez euros diarios, por un delito de simulación de delito.
Los puntos 10 y 14 del objeto del veredicto que dieron por probados por unanimidad los nueve miembros del jurado han sido claves para que el magistrado haya estimado que fue asesinato, y no homicidio. La décima cuestión sobre la que el tribunal tenía que decidir era sobre si Bretón suministró o no tranquilizantes [Motivan y Orfidal] a los niños con el fin de adormecerlos y/o facilitar su muerte.
A pesar de que esto era una teoría mantenida durante la vista oral por la fiscal y la acusación particular, el jurado lo dio por probado, pues el acusado no dio una versión lógica de qué fue lo que hizo con los medicamentos, que compró días antes [el 29 de septiembre], pero que no se encontraron. Por tanto, en su veredicto dan por probado que el padre se los dio a los niños en una parada que realizó de camino hacia la parcela familiar pasadas las 13.30 horas del 8 de octubre.



Por otro lado, el tribunal popular ha estimado probado también que Bretón, "prevaliéndose de su condición de padre y de su mayor fortaleza física, confianza de los niños y autoridad sobre ellos", acabó con sus vidas. Es en el punto 14 donde más claramente se aprecia la alevosía que ha valido al juez para condenar a José Bretón a lo máximo que permite el Código Penal, 40 años de prisión, 20 por cada uno de los dos asesinatos. Si el juez hubiese calificado jurídicamente los hechos probados como homicidio, la pena de prisión para el padre de los niños Ruth y José no superaría en ningún caso los 30 años.
La defensa podrá recurrir el fallo, al no ser firme, ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y si, tampoco está conforme con la sentencia que dicte el Alto Tribunal, podrá plantear un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
El letrado de Bretón, José María Sánchez de Puerta, que ha eludido pronunciarse públicamente sobre el veredicto, conocido el pasado día 12, sí ha anunciado ya que se acogerá al derecho que asiste a su cliente y recurrirá ante instancias judiciales superiores con tal de lograr su absolución, al seguir manteniendo que los huesos que sirvieron hasta 12 peritos para concluir que eran humanos fueron cambiados, es decir, no fueron los mismos que la Policía encontró en la hoguera de Las Quemadillas.
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