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Autor Tema: 21 de diciembre de 1988 a las 6,45 am, el terrorista Lockerbie hac√≠a estallar...  (Leído 1025 veces)
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« : Viernes 11 de Septiembre de 2009, 04:52 »

HISTORIA DEL PRESENTE




Lockerbie
Por Emilio Campmany-LD


 El 21 de diciembre de 1988, a las 6,25 de la ma√Īana, despeg√≥ de Heathrow, Londres, un Boeing 747 de la compa√Ī√≠a Pan Am con 259 personas a bordo. Treinta y ocho minutos despu√©s, el aparato estall√≥ sobre la localidad escocesa de Lockerbie.

Una de las alas, completamente en llamas, cayó sobre tres viviendas alineadas. Todos sus moradores perecieron: 11 personas. Ninguna de las 259 que viajaban en el avión sobrevivió. El total de víctimas mortales fue, pues, de 270.

La investigaci√≥n descubri√≥ que en el avi√≥n hab√≠a una maleta marca Samsonite de color marr√≥n con un radio-cassette en su interior marca Toshiba que, a su vez, ocultaba un artefacto explosivo compuesto b√°sicamente de Semtex. Esta es la marca comercial de un explosivo pl√°stico militar similar al C4 que se fabricaba en lo que por entonces era la rep√ļblica socialista de Checoslovaquia. Sus ventajas primordiales son su alto poder explosivo, muy superior al de cualquier dinamita, y lo f√°cil y seguro de su manejo.

Las primeras investigaciones apuntaron a un peque√Īo grupo terrorista, el Frente Popular para la Liberaci√≥n de Palestina, Comando General (PFLP-GC), escisi√≥n del m√°s grande Frente Popular para la Liberaci√≥n de Palestina (PFLP), que a su vez se hab√≠a escindido de la OLP. Dos meses antes, la polic√≠a de Alemania Occidental hab√≠a desarticulado en una peque√Īa ciudad pr√≥xima a Frankfurt una c√©lula de esta organizaci√≥n terrorista, a la que se hab√≠a intervenido un artefacto explosivo disimulado en un radio-cassette Toshiba. Unas fuentes narran que el explosivo de este artefacto era TNT, mientras que otras afirman que era Semtex, el empleado contra el Boeing que estall√≥ sobre Lockerbie. En cualquier caso, la pista parec√≠a buena porque el vuelo de la Pan Am proven√≠a precisamente de Frankfurt.

Enseguida se pens√≥ que el grupo terrorista hab√≠a llevado a cabo el atentado por encargo de alg√ļn pa√≠s isl√°mico con motivos suficientes para perpetrar una acci√≥n contra los Estados Unidos (189 ciudadanos norteamericanos viajaban en el aparato). Las primeras sospechas se dirigieron contra Ir√°n debido a que seis meses antes, en una refriega entre ca√Īoneras iran√≠es y el USS Vincennes, √©ste hab√≠a abierto fuego por error contra un aparato de las l√≠neas a√©reas de Ir√°n. Perecieron 290 peregrinos de ese pa√≠s que se dirig√≠an a La Meca. La CIA ten√≠a contrastado que hab√≠an existido contactos entre el PFLP-GC y los servicios de inteligencia de Teher√°n.

Sin embargo, hab√≠a un punto que no cuadraba. ¬ŅC√≥mo pod√≠a una c√©lula terrorista que hab√≠a ca√≠do en una redada en octubre de 1988 cometer un atentado dos meses m√°s tarde? Esto lleg√≥ a parecer posible porque uno de los detenidos en esa redada, Marwan Khreesat, que result√≥ ser un agente jordano infiltrado en la organizaci√≥n terrorista, era el experto que fabric√≥ la bomba que la polic√≠a alemana descubri√≥, y declar√≥ que, adem√°s de la descubierta por la polic√≠a, hab√≠a fabricado cuatro bombas m√°s que se hab√≠an ocultado en radio-cassettes Toshiba. La polic√≠a descubri√≥ tres, adem√°s de la inicialmente incautada, pero nunca descubri√≥ la quinta. Todo hizo sospechar que fue √©sa la que estall√≥ a bordo del 747 de la Pan Am.

Otro descubrimiento apoyaba esta tesis. Los terroristas tenían en su poder sofisticados detonadores barométricos preparados para hacer explotar artefactos al alcanzar una determinada altura, lo que hace suponer que las bombas que había fabricado la célula de Frankfurt tenían como destino aviones comerciales. Ahora, por mucho que los indicios apuntaran hacia la célula de Frankfurt, seguía sin resolverse cómo ésta, disuelta en octubre, había podido cometer un atentado en diciembre.

En 1991, la investigaci√≥n dio un giro inesperado. Una pareja hab√≠a ido de excursi√≥n al bosque de Kielder, cercano a Lockerbie. Cuando se tumbaron uno junto al otro, descubrieron por casualidad un peque√Īo trozo que deb√≠a de haber sido parte de un panel con un circuito electr√≥nico. Su tama√Īo no era mayor al de una u√Īa. Los chicos entregaron su hallazgo a la polic√≠a escocesa y √©sta lo envi√≥ al FBI. La agencia norteamericana descubri√≥ que el trozo le era familiar. Resulta que a un agente libio desenmascarado en un pa√≠s del √Āfrica occidental se le hab√≠a encontrado un temporizador con un circuito id√©ntico al del trozo descubierto en el bosque cercano a Lockerbie. Seguida esta pista, se supo que el temporizador en cuesti√≥n era un sofisticado modelo, el MST-13, fabricado por una compa√Ī√≠a suiza, la MEBO. Lo m√°s llamativo fue que todos los ejemplares que se hab√≠an fabricado de ese modelo se hab√≠an entregado al Gobierno libio. Un directivo de la compa√Ī√≠a se desdijo posteriormente y afirm√≥ que algunos prototipos de ese modelo hab√≠an sido vendidos a la Stasi, lo que abr√≠a la posibilidad a que el artefacto hubiera sido colocado por cualquier organizaci√≥n terrorista, dados los m√ļltiples contactos que con casi todas ellas manten√≠a la polic√≠a secreta de Alemania Oriental.

Fuera porque interesaba políticamente (después de la Primera Guerra del Golfo, interesaba llevarse bien con Irán y con Siria), fuera porque realmente creyeran en ella, los investigadores británicos y norteamericanos siguieron la pista libia. La policía alemana, en cambio, nunca lo hizo.

Entre los restos del avi√≥n de Lockerbie se hallaron unos trozos de tela que los investigadores afirmaron iban en la misma maleta que explot√≥. La ropa hab√≠a sido comprada en Mary‚Äôs House, una tienda de Sliema, Malta. El tendero identific√≥ a Ali al Megrahi como el comprador. Megrahi era un agente de la inteligencia libia que hab√≠a trabajado como jefe de seguridad de las l√≠neas a√©reas de su pa√≠s y que hab√≠a viajado con frecuencia a Malta. Durante un tiempo tuvo alquilada en Zurich una oficina para una compa√Ī√≠a fantasma creada por los servicios secretos de Tr√≠poli. La oficina pertenec√≠a a MEBO, el fabricante del temporizador que hab√≠a hecho estallar la bomba en el Pan Am 103. La agencia de inmigraci√≥n maltesa conserva registrada la entrada de Megrahi el 7 de diciembre, fecha en que fue adquirida la ropa. Megrahi sali√≥ de Malta el d√≠a 9, pero volvi√≥ a la isla, empleando una identidad falsa, el 20 y sali√≥ de all√≠ el 21. Ese mismo d√≠a, la maleta con la bomba sali√≥ en el vuelo Air Malta KM 180 con destino Frankfurt, sin que estuviera asociada a ning√ļn pasajero. De ah√≠ fue transferida al Pan Am 103.

Los investigadores británicos y norteamericanos llegaron a la convicción de que el atentado había sido cometido por este agente y otro que también había trabajado para las líneas aéreas libias, Lamin Khalifah Fhimah, que se supone ayudó a Megrahi a superar los débiles controles de seguridad malteses.

Trípoli negó siempre la implicación de estos dos agentes suyos; sin embargo, finalmente llegó a un acuerdo con las autoridades norteamericanas y británicas, por el cual indemnizaría a las familias de las víctimas y los dos acusados serían juzgados en el territorio de un país neutral con leyes y jueces escoceses. Dado que las pruebas de cargo contra Megrahi y Fhimah eran esencialmente circunstanciales, los libios tenían la esperanza de que fueran declarados inocentes. No fue así. En 2001, el tribunal consideró que las pruebas contra Fhimah eran insuficientes y le absolvieron, pero Megrahi fue condenado a cadena perpetua y encarcelado en Escocia de por vida.
***

Este Ali al Megrahi es el que las autoridades escocesas han liberado en consideración a su carácter de enfermo terminal de cáncer y que ha sido recibido en Libia como un héroe. Tanto él como Gadafi y el resto de autoridades libias han defendido siempre su inocencia. Sin embargo, y a pesar de lo circunstancial de las pruebas contra él, la acusación parece suficientemente fundamentada.

Ante todo, hay que decir que si Ir√°n ten√≠a un motivo para desear cometer un atentado como el de Lockerbie, a Libia tampoco le faltaban. Si Ir√°n perdi√≥ 290 s√ļbditos en un desgraciado error de un barco de guerra norteamericano, los libios hab√≠an sufrido 100 bajas mortales en un ataque de la aviaci√≥n norteamericana contra Tr√≠poli y Bengasi en 1986. Entre los fallecidos se hallaba una hija adoptiva de Gadafi. Que tal ataque fuera una represalia por un atentado perpetrado contra una discoteca berlinesa abarrotada de militares norteamericanos ese mismo a√Īo no empece para que los deseos de venganza del estrafalario coronel fueran tan apremiantes como los de los iran√≠es.

Por otra parte, lo m√°s probable es que la que explot√≥ en el Pan Am 103 fuera la quinta bomba fabricada por el agente jordano durante su infiltraci√≥n en la c√©lula del PFLP-GC. De la inicial investigaci√≥n, lo √ļnico que hay que cambiar para que las cosas cuadren es que quienes encargaron el atentado no fueron los iran√≠es, sino los libios. Desarticulada la c√©lula, quien fuera, Megrahi u otro agente, se hizo con la bomba y el plan se llev√≥ adelante ya sin la colaboraci√≥n de los terroristas, por as√≠ decir, profesionales contratados al efecto. De hecho, es extra√Īo que una acci√≥n de esa naturaleza fuera encargada a un agente de inteligencia, por el riesgo de que fuera descubierto y su Gobierno se viera implicado. Sin embargo, la desarticulaci√≥n de la c√©lula oblig√≥ a hacerlo.

 Megrahi era el hombre apropiado porque era un gran conocedor de las medidas de seguridad entonces vigentes en la aviaci√≥n comercial. Probablemente cambi√≥ la estructura del artefacto sustrayendo el detonador barom√©trico, que podr√≠a haber hecho estallar el avi√≥n de las l√≠neas a√©reas maltesas en su vuelo con destino a Frankfurt, y lo sustituy√≥ por otro conectado a un temporizador suministrado por su Gobierno, para asegurarse de que la bomba estallaba cuando estuviera en la bodega del avi√≥n norteamericano. Es muy probable que la hora fijada fuera calculada para que el estallido se produjera cuando el avi√≥n sobrevolara el Atl√°ntico, con lo que hubiera sido imposible descubrir ning√ļn resto del temporizador libio. El caso es que el avi√≥n sali√≥ con retraso de Londres, y eso hizo que el estallido se produjera cuando todav√≠a sobrevolaba tierra, permitiendo a la polic√≠a hacerse con una serie de evidencias que incriminaron finalmente a Megrahi, en esencia la ropa comprada en Malta y sobre todo el temporizador.

Sean como sean las cosas, de lo que no cabe duda es de que un agente de la inteligencia libia no emprende tal acción sin el conocimiento y la aprobación de Gadafi.

Y esto es lo que hace increíble la liberación de Megrahi. Si las autoridades británicas están convencidas de la culpabilidad de este agente, deben de estarlo igualmente de la responsabilidad de Gadafi. La liberación del primero es mucho más que un insulto a las víctimas. Constituye la prueba de que un dictador terrorista siempre podrá llegar a hacerse perdonar las muertes que cause a Occidente si posee algo con lo que negociar su exculpación; en este caso, el petróleo y el gas libios.

Lo que han puesto en práctica Gordon Brown, David Miliband y Jack Straw, por no hablar del príncipe Andrés, vagamente implicado en una sórdida red de intereses económicos que apuestan por uno de los hijos de Gadafi como el más probable sucesor del coronel, es una realpolitik de la peor especie. De la peor especie no sólo porque sea de izquierdas, que también, sino porque atiende a intereses particulares y no a los nacionales, que son los que pueden justificar una cierta dosis de realismo. Pero liberar al brazo ejecutor de un dictador responsable de uno de los más execrables ataques terroristas de la Historia a cambio de unos barriles de petróleo es política de rufianes.

A los peri√≥dicos europeos de izquierda se les llena la boca poniendo como chupa de d√≥mine a Bush; pero si es un laborista el que hace estas cosas, a lo m√°s que llegan es a sugerir que sus motivos tendr√°. Y los medios espa√Īoles, de izquierda y de derechas, papando moscas.

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Veritas Liberabit Vos
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