Debatimos.com: Opina sin límite
Jueves 21 de Noviembre de 2019, 04:56 *
Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión
Noticias:
 
   Inicio   Ayuda Ingresar Registrarse  


Páginas: [1]   Ir Abajo
  Imprimir  
Autor Tema: Ismael Medina, Golpismo contunuado, (II)  (Leído 1487 veces)
RosaNegra
Iniciado
***

Valoración: +30/-0
Desconectado Desconectado

Sexo: Femenino
Mensajes: 184



« : Viernes 31 de Octubre de 2008, 15:04 »

viernes 31 de octubre de 2008
Golpismo continuado (II)

Ismael Medina

Y A expliqu√© en otras cr√≥nicas que la Leyes Fundamentales del Estado Nacional, una forma de constituci√≥n abierta en alguna medida similar a la brit√°nica, dejaba la puerta abierta para sucesivas reformas del sistema pol√≠tico, incluso la traslaci√≥n a uno de partidos pol√≠ticos. Franco era consciente de su inevitabilidad una vez que muriera. Lo impon√≠an los poderes mundialistas, ansiosos por generalizar en todo el orbe reg√≠menes democr√°ticos convencionales y domesticados, aunque lo fueran s√≥lo en la forma y no en la plenitud de ejercicio. La m√°xima preocupaci√≥n de Franco era que el traslado se realizara progresivamente, de manera pac√≠fica y con un Jefe de Estado permanente como centinela y √°rbitro. Fue la causa de que se decidiera tempranamente por la forma mon√°rquica en la esperanza de que una buena educaci√≥n dispensada a su sucesor bloquear√≠a los genes mal√©ficos de los Borbones. Franco, en definitiva, crey√≥ que en la futura e inevitable democratizaci√≥n ser√≠a √ļtil la funci√≥n de una monarqu√≠a al estilo brit√°nico.

CARRERO NO ERA UN OBST√ĀCULO PARA EL POSTFRANQUISMO DEMOCR√ĀTICO

EL nombramiento del almirante Carrero Blanco obedec√≠a al antedicho planteamiento. Contrariamente a las interpretaciones que proliferaron tras el transacionismo democratizador, la misi√≥n encomendada por Franco a Carrero no era la de perpetuar el r√©gimen, sino garantizar un cambio pac√≠fico con el respaldo de las instituciones y de las Fuerzas Armadas en particular. Conviene releer con atenci√≥n en este aspecto su breve y enjundioso testamento pol√≠tico en el que ped√≠a para el futuro rey la misma confianza de que √©l hab√≠a gozado. Fue la causa de que Carrero y su entorno liberalista ‚Äďson ilustrativas al respecto las memorias de L√≥pez Rod√≥, por ejemplo- se dieran durante los √ļltimos a√Īos de vida de Franco, con la inestimable ayuda del SECED, al dise√Īo nuclear de los futuros partidos, incluido el llamado socialismo del interior, encabezado por Felipe Gonz√°lez. El mecanismo dispuesto lo sintetizar√≠a Torcuato Fern√°ndez Miranda con su aseveraci√≥n de que a la Ley suceder√≠a la Ley, remedo del ‚Äúatado y bien atado‚ÄĚ de Franco del que tan falaces interpretaciones menoscabadoras han proliferado.

Otra enigm√°tica frase de Franco tambi√©n ha sido objeto de burlescas interpretaciones. Me refiero al ‚Äúno hay mal que por bien no venga‚ÄĚ en ocasi√≥n de la muerte del presidente del gobierno, Carrero Blanco, cuyos inductores, partidarios de la ruptura en vez de la reforma, creyeron err√≥neamente que con su asesinato se hundir√≠a el franquismo y se dar√≠a paso a un refer√©ndum sobre monarqu√≠a o rep√ļblica, tal y como se hab√≠a pactado a√Īos antes con Juan de Borb√≥n y Battenberg y sucedi√≥ en Grecia. Lo expliqu√© en una lejana cr√≥nica, pero conviene recordarlo.

Franco hab√≠a conocido poco antes que Carrero, tan tenazmente mon√°rquico como antifalangista, hab√≠a ofrecido su dimisi√≥n al Pr√≠ncipe de Espa√Īa si as√≠ lo quer√≠a cuando fuese proclamado rey. Franco estaba informado de la frivolidad y los manejos de su sucesor, aunque ya era tarde para dar marcha atr√°s. El desconcertante nombramiento de Carlos Arias tras el asesinato de Carrero no obedeci√≥ a presiones palaciegas como se ha dicho, sino al convencimiento de que defender√≠a con denuedo lo previsto para el cambio del sistema pol√≠tico mediante sucesivas reformas de las Leyes Fundamentales. El c√©lebre ‚Äúesp√≠ritu del 12 de febrero‚ÄĚ, patrocinado por Arias, persegu√≠a allanar el camino en esa direcci√≥n. Mi gran amigo Lu√≠s Ja√ļdenes, que particip√≥ en su redacci√≥n junto a Gabriel Cisneros, entre otros, me relat√≥ posteriormente el intr√≠ngulis aperturista de su elaboraci√≥n, no otro que el garantizar el deseo de Franco de cambio progresivo y pac√≠fico.

LA PUERTA ABIERTA AL CAMBIO DE LAS ASOCIACIONES POL√ćTICAS

MURI√ď Franco y, tras su solemne e incumplido juramento de fidelidad a las Leyes Fundamentales del Reino, el monarca se dio con empe√Īo a forzar la dimisi√≥n de Carlos Arias. Y finalmente lo consigui√≥ al tiempo que se coc√≠an el enjuague y el enga√Īo para nombrar presidente del gobierno a Adolfo Su√°rez, convencido el monarca de que √©ste har√≠a lo que √©l quisiera, como as√≠ ser√≠a. Se produjo dentro del sistema un golpe de Estado t√°ctico, el cual cont√≥ con el respaldo previo del club de Bilderberg, seg√ļn qued√≥ claro en su reuni√≥n extraordinaria de septiembre de 1975 en Palma de Mallorca.

La aprobación por las Cortes de la Ley de Reforma Política y su posterior ratificación mediante referéndum desembocó en la legalización del sistema de partidos políticos, tal y como estaba previsto. Pero convienen algunas precisiones sobre como se fraguó tras las bambalinas.

La inexorabilidad del retorno al sistema de partidos pol√≠ticos era una convicci√≥n generalizada de la que, como he escrito, participaba el propio Franco. Y no s√≥lo se cocinaba a extramuros del r√©gimen. Tambi√©n, y de manera m√°s efectiva, desde su interior, aunque con criterios dispares. Los hab√≠a, sobre todo desde el acceso de Carrero Blanco a la presidencia del gobierno, que lo preparaban para la creaci√≥n de partidos que garantizasen el cambio progresivo y pac√≠fico deseado por Franco. Ya lo he explicado en m√°s de una ocasi√≥n. Pero los hubo que, incluso con anterioridad, se entend√≠an con los representantes en el exilio de los vencidos en la guerra, incluidos los comunistas. No eran dem√≥cratas ideol√≥gicamente consistentes, sino pol√≠ticos ambiciosos, no pocos con biograf√≠a de saltarines, que so√Īaban con aposentarse en los centros de poder una vez derribado o muerto Franco. Algunos de ellos en sus tiempos de embajadores en las naciones m√°s influyentes. Y otros, ex ministros o no, desde posiciones empresariales. Tampoco faltaron los que, desde la proximidad al todav√≠a Pr√≠ncipe de Espa√Īa o a su padre, negociaron con Santiago Carrillo. Entre √©stos, quienes se incorporaron a la llamada Junta Democr√°tica, contrarios a la reforma y postuladores de la ruptura. Un batiburrillo de ambiciones personales al acecho de las oportunidades que les pudiera proporcionar el cambio. ¬ŅFue en ese periodo cuando algunos de ellos se iniciaron en una u otra ramas de la francmasoner√≠a? ....continuar√°
 
http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?Id=4850
En línea
Debatimos.com: Opina sin límite
« : Viernes 31 de Octubre de 2008, 15:04 »

 En línea
Páginas: [1]   Ir Arriba
  Imprimir  
 
Ir a:  



Impulsado por MySQL Impulsado por PHP Powered by SMF | SMF © 2013, Simple Machines XHTML 1.0 válido! CSS válido!