Debatimos.com: Opina sin límite
Martes 12 de Noviembre de 2019, 05:57 *
Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión
Noticias:
 
   Inicio   Ayuda Ingresar Registrarse  


Páginas: [1]   Ir Abajo
  Imprimir  
Autor Tema: Cesar Vidal, Por que dej√© de ser de izquierdas  (Leído 1479 veces)
RosaNegra
Iniciado
***

Valoración: +30/-0
Desconectado Desconectado

Sexo: Femenino
Mensajes: 184



« : S√°bado 01 de Noviembre de 2008, 15:49 »

sabado, 1 de noviembre de 2008
En tercer lugar, abandon√© la izquierda porque creo en la justicia. Me consta ‚ÄĒyo fui uno de los infelices‚ÄĒ que, hist√≥ricamente, la izquierda ha captado a no pocos de sus fieles predicando la justicia. Al hacerlo, no ha pasado de representar el papel de falso profeta. Pocas ideolog√≠as hay m√°s injustas que las de izquierda. De entrada, la justicia, por definici√≥n, debe dar a cada uno lo suyo y adem√°s debe comportarse con todos de manera igual e imparcial, es decir, debe actuar de manera diametralmente opuesta a como pretende la izquierda. Y es que la izquierda siempre ha cre√≠do en una justicia que trate a los seres humanos de manera desigual apelando a artificios como la justicia de clase o la discriminaci√≥n positiva. En un ejemplo de dislate jur√≠dico, el Tribunal Constitucional espa√Īol ha resuelto hace unos meses que es correcta una ley que castiga por el mismo delito de manera desigual a hombres y a mujeres. Saltando por encima de los Bills of rights del derecho anglosaj√≥n y de las constituciones liberales, el Tribunal Constitucional ha regresado a Hammurabi que tambi√©n consideraba que las penas no pod√≠an ser iguales para todos los seres humanos.

Por si esto ‚ÄĒque ya de por s√≠ es muy grave‚ÄĒ fuera poco, la izquierda tampoco da a cada uno lo suyo. Por el contrario, despoja ‚ÄĒel t√©rmino es del propio Marx‚ÄĒ a unos para d√°rselo a otros. Las im√°genes que surgen al decir esto son las de campesinos que reciben las tierras de los latifundistas o las de inquilinos que se quedan con los pisos de los propietarios. Semejantes realidades resultar√≠an ya discutibles siquiera porque no se termina de ver la justicia de que se prive del fruto de su trabajo ‚ÄĒunos pisos o unas tierras‚ÄĒ a un ciudadano para d√°rselo a otros, pero es que, para colmo, la izquierda tampoco ha actuado tan generosamente nunca. Por el contrario, se ha limitado ‚ÄĒen las dictaduras‚ÄĒ a robar a unos para colocar el fruto del expolio bajo el control de una Nomenklatura que actuaba, supuestamente, en beneficio del pueblo. En Rusia, nunca se repartieron tierras a los campesinos. Por el contrario, los bolcheviques se hicieron con la tierra, ligaron a ella a los campesinos con una dureza m√°s cruel que la de los zares y, acto seguido, gracias a la incompetencia socialista en la gesti√≥n de la econom√≠a, causaron la muerte por hambre de millones de personas, algo desconocido en la Historia rusa. En las naciones occidentales, el sistema de despojo ha sido m√°s sutil. Por ejemplo, el contribuyente de las clases medias se ve aplastado por los impuestos para que los titiriteros progres cobren sustanciosos contratos pagados con esos mismos impuestos. Se despoja a los trabajadores para enriquecer a la Nomenklatura y a sus paniaguados. Demos gracias a Dios de que, al menos, no existe el gulag, aunque es innegable que s√≠ existe una injusticia mantenida de forma sistem√°tica.

En cuarto lugar, dej√© la izquierda porque creo en el esfuerzo personal y en la excelencia. Lejos de sentirme satisfecho con el mundo en el que vivo, estoy convencido de que muchas cosas han de cambiar, pero para que puedan cambiar a mejor, nosotros hemos de ser mejores, es decir, exactamente lo contrario de lo propugnado por la izquierda. En su af√°n por controlar nuestra vida desde el claustro materno hasta despu√©s de la muerte, la izquierda est√° empe√Īada en crear un sistema igualitarista que no afecte, por supuesto, a los miembros de la Nomenklatura. Uno de los terrenos donde se percibe con m√°s claridad semejante perversi√≥n es el educativo. Como sabemos no pocos por experiencia, la buena educaci√≥n es el √ļnico camino que permite a los hijos de familias humildes salir de su estrato social y progresar. La izquierda, con su empe√Īo en conformar la educaci√≥n, no de acuerdo a criterios de excelencia sino de igualitarismo, ha cegado ese camino a millones de ni√Īos y j√≥venes. La educaci√≥n que reciben en centros p√ļblicos es mala, sectaria y deficiente, pero, por a√Īadidura, es una educaci√≥n diluida y aguada para que hasta el m√°s tonto y el m√°s vago pueda sacar un t√≠tulo. No siempre se consigue esta √ļltima meta, pero, por regla general, s√≠ se logra apartar a no pocos de los mejores del camino hacia el √©xito. Por supuesto, los miembros de la Nomenklatura ‚ÄĒlos que han creado ese sistema que persigue por definici√≥n la excelencia‚ÄĒ no son tan est√ļpidos como para convertir a sus hijos y allegados en v√≠ctimas de sus acciones. Recu√©rdese que en Espa√Īa los ministros socialistas no llevan a sus hijos a los centros p√ļblicos que sufren las consecuencias de sus actos sino a elitistas centros privados. De nuevo, la igualdad y la justicia son trituradas por el igualitarismo de la izquierda.

En quinto lugar, abandon√© la izquierda porque creo en la inteligencia y en la belleza. A pesar de que la propaganda de la izquierda insiste en lo contrario, la izquierda ha demostrado una pasmosa incapacidad para crear algo bello y, a la vez, inteligente a lo largo de su dilatada Historia. Cuando ha sido inteligente, no ha solido pasar de la categor√≠a de agitaci√≥n y propaganda y la belleza, por regla general, ha brillado por su ausencia‚Ķ a menos que consideremos bella una composici√≥n tan cursi e idiota como √©sa de ¬ęel sable del coronel. Cierra la muralla¬Ľ. Todo eso por no hablar del dinero de nuestros impuestos gastado a raudales en gente de la far√°ndula de la m√°s dudosa calidad art√≠stica. El hecho de que Miguel √Āngel, Cervantes, Beethoven o Shakespeare salieran adelante ‚ÄĒy crearan obras geniales‚ÄĒ sin pertenecer a la izquierda ni cobrar subvenciones deber√≠a llevarnos a reflexionar. El hecho de que la izquierda, a pesar del dinero de los dem√°s que ha gastado en ello y a pesar de sus supuesta superioridad moral, no haya tenido un Bach, un Goethe o un Vel√°zquez sino, como mucho, algunos compa√Īeros de viaje, da para pensar, y mucho. Sin embargo, no resulta tan extra√Īo. Cuando no se busca el talento ni la excelencia, cuando se prima la sumisi√≥n a las consignas, cuando se persigue a los que destacan, cuando se odia la excelencia y se prefiere el sectarismo sumiso, el resultado no puede ser otro.

http://www.porquedejedeserdeizquierdas.es/epilogo/
En línea
Debatimos.com: Opina sin límite
« : S√°bado 01 de Noviembre de 2008, 15:49 »

 En línea
Páginas: [1]   Ir Arriba
  Imprimir  
 
Ir a:  



Impulsado por MySQL Impulsado por PHP Powered by SMF | SMF © 2013, Simple Machines XHTML 1.0 válido! CSS válido!