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Autor Tema: zapatero garante de nuestra ruina  (Leído 2699 veces)
galantees
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« : Domingo 14 de Marzo de 2010, 03:13 »

 Enfadado Cuando ZP gan√≥ las primeras elecciones hubo un momento en que, saliendo √©l de la sede del PSOE,
un gru√Īo de gente que all√≠ se arremolinaba, particularmente j√≥venes, le dijo vivamente en un tono entre
la ilusión y la advertencia: "no nos falles". Si lo oyó y exhibió una de sus empalagosas sonrisas. Más tarde,
ya ante los medios de comunicación y consciente de que eso/petición encarnaba el sentir de la
inmensa mayoría, de sus votantes, manifestó su intención solemne de no defraudar a quienes le habían
aupa¬do al poder. Hoy, Pasados unos
a√Īos en los que hemos ido de la ^sorpresa al susto y del susto al espanto, a muchos nos reconcome la
curiosidad por saber qué piensan en el fondo aquellos que lo votaron y creyeron en él ciegamente, Porque
ahí reside una de las claves que explican la inexplicable permanencia de
semejante inepto al frente de un país que se supone avanzado y moderno, al menos así era visto
internacionalmente antes de que ZP le metiera mano. Esa clave, pensamos, debe ser interpretada en el
sen¬tido de que un amplio sector de votantes del PSOE lo son haga
éste lo que haga: lo seguirán votando porque, entre otras razones, cada vez más endebles y
resquebrajadas, Zapatero ha sabido muy bien
rascar discrimina-damente en las heridas de nuestra guerra civil, que al contrario de lo que muchos
supon√≠an a√ļn sigue coleteando en el subconsciente colectivo. Ha vendido a su electorado y a buena parte
de una juventud permeable a la manipulación simplista del buen rollito la idea de que los del PP son los
hijos políticos del franquismo y que, desaparecidos Franco y sus generales, es a la gente del PP a
quienes hay que responsabilizar de que los nacionales ganar√°n la guerra. Como consecuencia de tan
deletérea intoxicación, nos encontramos con que
al PSOE se le disculpa prácticamente todo y al PP apenas si se le consiente algo. Fíjense si no en las
.guerras de Irak y, Afganist√°n y perd√≥nesenos por llamar guerra a lo de Afganist√°n: seg√ļn el acendrado
código de valores de la retroprogresía paniaguada y demás pan-carteros afines al desgobierno zapaterista, el
foll√≥n de Afganist√°n no es una guerra sino una misi√≥n ang√©lica cuyo √ļnico objetivo es llevarla a los
pobres y olvidados habitantes de tan remota región paz y magdalenas. Pero el caso es que la realidad,
siempre tan tozuda, pone sobre la mesa los hechos desnudos: en la guerra de Irak Espa√Īa no particip√≥
militarmente, sólo prestó apoyo logístico (mínimo) al ejército aliado;
prueba de ello es que ni tuvimos bajas ni las ocasionamos al enemigo. En la guerra de Afganistan
(llamemos a las cosas por su nombre) nuestros soldados han matado y han muerto. Cerca de noventa
militares
han perdido la vida en elconflicto. El matiz de que dicha guerra cuente con el respaldo de la ONU no
resucitar√° a ninguno de los muertos, no har√° menos atroz el dolor de las heridas ni mover√° el √°nimo del
enemigo para hacerlo más proclive a la rendición, ni tan siquiera
mitigar√° un √°pice el sufrimiento de las madres de los soldados muertos. Y a todo esto, los pancarteros, que
durante la guerra de Irak estaban todos los d√≠as en la calle vociferando hasta desga√Īitarse"no a, la
guerra", ahora no dicen ni pío. Es decir, no a la matanza de focas si el que la promueve es Aznar, -pero sí
a esa misma matanza y a las que
se tercien si el que las organiza es Zapatero. La foto en la que se auto retratan en esta
cuestión el presidente por acci¬dente y sus seguidores es tan nítida que nos ahorra mayores comen¬tarios .
Lo seguirán votando, así traicione los intereses de la clase trabaja-dora, a quienes hipócritamente dice
representar, y hasta el mismísimo pensamiento político de sus más insignes muertos. Porque, cabe
preguntarse, ¬Ņqu√© pensar√≠an los viejos y aut√©nticos socialistas al ver c√≥mo act√ļan sus herederos ante una
crisis como la que nos carcome? Y a este respecto hay que recordar que la primera medida importante
que tomó Zapa fue la de acudir en auxilio de la Banca regalándoles un montonazo de millones, con la
excusa, eso sí, de que la responsabilidad de los banqueros permitiría agilizar los créditos de cara a los
ciudadanos. La operación fue algo así como si se le arrimara una tierna cabrita a un tigre salvaje
siberiano, con la esperanza de que las leyes universales del buenismo hicieran surgir entre ellos una
dulce y duradera amistad. Como saben los ni√Īos en el parvulario e incluso los oligofr√©nicos profundos, el
tigre se zampará a la cabrita a guisa de aperitivo en un santiamén, y si el fulano que se la facilitado no es
poseedor de unos reflejos olímpicos, también se lo comerá. Exactamente lo mismo que hicieron los
banqueros con nuestros
jugosos millo¬nes; porque, atentos a la jugada, esos millones que ZP tan generosamente regala, dilapida y
malemplea pertenecen en realidad a los espa√Īoles, que, v√≠a tasas, impuestos, grav√°menes, comisiones,
peajes, tributos y mordidas de toda índole y procedencia pagamos al
Estado para que éste haga uso justo y mesurado de ellos, no para que los destine al engorde de quienes
precisamente son arteros responsables (si no √ļnicos s√≠ se√Īalados) de la crisis y de la miseria que ya ha
empezado a devorar a muchos espa√Īoles. Y en este escenario de crisis sangrante, el Zapatero este de
nuestras pesadillas no deja de alumbrar propuestas, a cual m√°s afortunada. Una de las √ļltimas ha
consistido en amenazarnos con que tendremos que trabajar hasta los sesenta y siete para cobrar, si es
que llegamos a cobrar algo, una pensión todavía más escuálida que las actuales. Si el asunto no
enfureciese tanto al personal , ser√≠a para descojonarse vivo imaginando como en lasobras las gr√ļas
adquirirán un nuevo cometido, el de elevar hasta los andamios a vejestorios desdentados, artíticos y medio
cegatos, o cómo ya no acudiremos a los grandes almacenes para, además de curiosear y comprar alguna
que otra cosilla, recrearnos la vista con la contemplaci√≥n de las bellas y atentas se√Īoritas que all√≠
trabajan. En ese gracioso futuro que nos est√° dise√Īando -pap√° ZP iremos a los grandes almacenes
movidos por la nostalgia, pues en ellos encontraremos al prototipo de nuestra desaparecida abuelita,
siempre dispuesta a decirnos lo guapos que somos y a revelarnos la receta familiar para los roscos de vino
o los pesti√Īos. Aunque claro est√° que el esbozado futurible solo afectara a obreros y asalariados en
general, a
los currantes de toda la vida, vamos; prebostes y directivos de banca, por ejemplo que desde hace a√Īos
vienen jubil√°ndose a partir de los cincuenta y con pensionazos de tres pares de cojones, podr√°n hacerlo al
cumplir los cua¬renta y con una asignación vitalicia que anhelaría Cristiano Ronaldo. Por supuesto que
tales acontecer√°s no llegaremos
nunca a verlos en la realidad por la sencilla razón de que el país mucho antes habra quebrado. Es ésta
una tenebrosa posibilidad en la que no introducimos ahora la hipérbole, sí un pesimismo fundamentado en
el empobrecimiento galopante de Espa√Īa no ya desde la aparici√≥n de la crisis, sino desde el instante
primero en que ZP lleg√≥ a la Moncloa. Pensemos, en este sentido, que en Espa√Īa no te-nemos un solo
gobierno, contamos con dieciocho: la diecisiete autonomías más el central. Cualquiera que deje correr un
poco el sentido com√ļn podr√° ver f√°cilmente lo que eso implica en gasto. Cada una de las autonom√≠as
es un desag√ľe permanentemente abierto en las arcas del Estado, y muchas de ellas, sino todas, encima
tiran el dinero de nuestros impuestos en majaderías y chorradas de las que vamos teniendo
noticias porque a veces aparecen de ellas noticias en la prensa y la televisión. Se nos podría argumentar que
la Espa√Īa de las autonom√≠as y la gigantesta descoordinaci√≥n, despilfarro y corruptelas que comporta
no es algo por entero achacable a Aznar. Cierto es que se encontró ese modelo en funcionamiento, como
también lo es que en vez de engrasarlo y poner de relieve la verdad histórica que lo sustenta (la unidad
de Espa√Īa dentro
de su ubérrima diversidad) se ha encargado de utilizarlo personalmente

para ahondar en la concepción de los separatistas y retrógrados que, en pleno siglo XXI, buscan la
independencia de cada caser√≠o, payes√≠a o puebli√Īo insertos en nuestra geograf√≠a. Un proceder l√≥gico por
otra
parte el del reyezuelo socialista (aunque escribir lógica y Zapatero en la misma frase supone una antinomia
pura) si tenemosen cuenta que ZP,
a tenor de sus declaraciones, no cree en Espa√Īa. Sostiene
que la idea de nación es algo discutido y discutible.en consecuencia cuando el presidente de una nación
con cinco siglos de historia opina de
esa manera no es de extra√Īar que,por su acci√≥n o su consentimiento, en el pa√≠s se den absurdos
antológicos. Ejemplo descollante lo es el
que en una regi√≥n de Espa√Īa, Catalu√Īa, se persiga institucionalmente al espa√Īol, impidiendo a la poblaci√≥n
escolar el aprendizaje en dicha lengua, multando a los comerciantes que se atreven a rotular sus comercios
en es¬¨pa√Īol e incluso (proxima ley catalana del C√≥digo de Consumo)obligando a los ciudadanos a delatar
a quienes as√≠ lo hicieran. Esto √ļltimo, de llevarse a efecto, m√°s que un absurdo supondr√≠a una pr√°ctica
policial muy frecuente en regímenes totalitarios. Quizás la cosa vaya un poco por ahí; acaso los ímprobos
esfuerzos de Zapatero y sus compinches por ir paulatinamente imponiendo el pensamiento √ļnico tenga
como horizonte final el establecimiento de una sociedad homogeneizada por los moldes de un socialismo
tan progre, tan progre, que pronto acabar√° prohibiendo, por considerarlo tradicional y fascista, el comer
con la boca, para, acto seguido, decretar
que a partir de entonces se coma con el culo.
Pero tranquilos, no pasa nada; se trata tan sólo de la sustitución de un mundo imperfecto estructurado
sobre valores de orden, racionalidad y sentido com√ļn por un nuevo mundo perfecto cuyos pilares son el
absurdo, la mentira, la confusión y el disparate. En este mundo al revés, también conocido como mundo de
ZP nos encontramos con
situaciones que no se habrían dado o bien no se habrían comprendido, pero que ahora, imbuidos del
esp√≠ritu del socialismo zapaterista, se comprenden en plenitud. Asi, a nadie extra√Īa que estando en el
gobierno un partido (mejor sería decir partida) que se dice socialista el banquero esté más contento que
el cerdo en el lodazal y el obrero se halle al borde de la desesperación. O que ese obrero que ha estado
toda su vida pagando impuestos y cuyo padre pereció combatiendo por el bando republicano en la guerra
civil, se vea hoy obligado a rebuscar en los cubos de basura para comer, mientras en una obra
cualquiera de enfrente puede ver
trabajando a inmigrantes provenientes de todos los rincones del planeta, gentes que nada han tenido que
ver con Espa√Īa y a las que poco o nada les importa, pero a las que ZP y sus compinches, a
través de las distintas administraciones, favorecen y benefician, en muchos casos incluso en detrimento de
los propios espa√Īoles; lo hacen escud√°ndose
en lo que no viene a ser más que una bomba de relojería para el
futuro de nuestro hijos, aunque ellos, los socialistas, lo llaman "-políticas de integración". Tampoco resulta
chocante en este contexto que mientras muchos espa√Īoles se ven pasando necesidades, echados de sus
casas por la voracidad sat√°nica de los banqueros a los que ZP les chupa la polla de sus hinchados
privilegios hasta hacerles alcanzar √©xtasis inerrables, mientras esos espa√Īoles sufren tales vejaciones,
decíamos, el gobierno más que socialista de socios dedica buena, parte de nuestro dinero a asuntos tan
prioritarios como financiar guías para que las mujeres sepan dónde localizarse el clítores, a fomentar el
lesbianismo en un ignoto paraje del continente africano o a pagarles cada mes a los sindicatos un dineral
para mantenerles con la panza llena, la mente onnubilada y la boca chica, muy chica...
Qu√© pena de Espa√Īa. Con lo que fuimos y en lo que nos ha convertido ZP el campe√≥n mundial de la
crisis, el anticristo de la sensatez, el optimista garante de nuestra ruina. DIOS SALVE NUESTRA ESPA√ĎA
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« : Domingo 14 de Marzo de 2010, 03:13 »

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« Respuesta #1 : Domingo 14 de Marzo de 2010, 03:35 »

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¬°¬°¬°amigo!!!!! buena entrada has hecho en este foro...has plasmado en estas l√≠neas la realidad actual de nuestra Espa√Īa o ¬ŅEx pa√Īa?

es tan buen el texto que te lo fijo para que los lectores puedan disfrutar de él.

un saludo y GRACIAS. Genial
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